Clase 8 - Gian Luca Giri

 Estas últimas clases fueron mucho de mi disfrute y satisfacción, dado que tratamos temas muy relacionados con nuestro lugar y espacio en la facultad y cuestiones personales que uno sabe que tiene que resolver, pero no es tan fácil como parece y terminamos dejando que el problema nos inunde, y a pesar de ello, lo normalizamos y seguimos nuestros caminos sin pensarlo mucho. 


En la clase 6 por ejemplo tratamos los problemas detonantes, aquellos que nos afectan en cierta manera y que en muchas ocasiones no hacemos nada para detenerlos. Hicimos un ejercicio para desenredar las raíces del problema, o tratar de entender los orígenes del mismo. Mediante el módulo de sentido logramos darle un nombre y razón al problema, analizándolo desde distintos puntos de vista para comprender mejor lo que queríamos tratar y de alguna manera pensar en soluciones o justificaciones para atacar esa red de problemas que se conformaba a medida que ahondamos en el mismo.


A nivel personal apunte hacia un problema que en si no se relaciona necesariamente con la universidad o la etapa de estudiante en sí, sino más bien un “defecto” que viene de mucho antes y que en ocasiones ha marcado algunos años de mi vida. Ese “detonante” era la timidez que presentaba años atrás que terminaba siendo motivo para no hacer planes, dificultad al conocer gente nueva y entablar un proceso de socialización ordinario. Sin duda compartir esto con mis compañeros fue muy rico y a la vez satisfactorio, dado que sin miedo alguno pude compartir uno de mis comportamientos más difíciles de exteriorizar para mi, dado que bajo un ritmo normal de cursada no encontré el momento para hacerlo con ningún otro grupo. 


Para el final de la clase, hubo un intercambio de experiencias y comentarios que sirvieron para comprender un poco mejor la situación y hacerme ver que realmente el problema de confianza es algo que tienen todos, que no era motivo de desilusión y que todos lo afrontamos de una manera distinta según las experiencias de cada uno. 


En la clase 7, Posición, se trabajó para elaborar un manifiesto desde una problemática de FADU. Esta actividad no resultó del todo fácil, ya que desde el vamos ninguno de los integrantes del grupo habíamos escrito un manifiesto antes, por lo que debíamos estudiar diferentes tipos de estructuras y formas de elaborar uno. Al final, el mismo tomó forma de expresión de ideas tajantes y contundentes. La tarea grupal consistió en discutir y plantear la problemática y enumerar las ideas como respuestas a un plan de acción para construir un foco de solución.

Esta actividad no pasó sin haber presentado dificultades, constantemente surgian experiencias de algún integrante del grupo y perdíamos el norte, nos desviamos del objetivo y en ocasiones no lograbamos ponernos de acuerdo en que elementos debiamos desarrollar y cuáles no por ejemplo.


Sin embargo, pese a los contratiempos y dificultades, siento que llegamos a buen puerto. La actividad se presentó como un gran desafío en relación a las temáticas que veníamos trabajando, lo que sirvió para presentar las convicciones de una manera más sencilla y resumida en relación a clases anteriores. Por lo tanto, la construcción de un manifiesto pone a prueba la capacidad de uno para definir los principios de un problema que cargamos, de poder denunciarlo y atacarlo con información concreta, algo que no hacemos todos los días


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