Clase 8 - María Candelaria Mauricio
Este bloque de la materia fue realmente fructífero para mi persona. Las temáticas me ayudaron a encontrar un espacio y tiempo de introspección profunda en la cuál logré pensarme a mi y a lo que me pasa. Son cosas que uno tiene en la cabeza, pero ante la rutina y vorágine del día, uno tiende a “patearlo” o a dejarlo para después, sacarlo de la cabeza. Posiblemente como un mecanismo de autodefensa o rechazo de salir de la zona de confort por miedo.
En cuanto a la clase 6, tratamos los problemas detonantes. Como ya habré mencionado en la entrada correspondiente, me pareció justo el concepto ya que puede hacer muchísimos problemas que nos rodeen pero no todos tienen ese nivel de llegada a nosotros. No todos generan la misma reacción, no todos generan las mismas emociones. Personalmente, opté por un problema personal que no solo me afecta facultativamente sino que en todos los aspectos de mi vida. Lo denominé “La puja entre el querer ser y el deber ser”. Generalmente, cuando me pongo a pensar en esto, entro en un sinfín de pensamientos que se enganchan y generan un caos en mi mente. Durante esta clase, me tomé el tiempo de pensarlo ordenadamente y desentrañarlo y desglosarlo para poder llegar a entender bien aquello que me generaba.
Compartir este nivel de intimidad con mis compañeros fue muy satisfactorio, supimos conectar y charlar al respecto sin ningún prejuicio. Notamos que nos fuimos sintiendo identificados con cada problema por más ajeno que sea. Mostrar ese grado de vulnerabilidad con personas que no son de nuestra mayor confianza se sintió cómodo logrando un nivel de escucha y entendimiento que encarriló esta etapa de la materia por un camino de positivismo y comodidad.
Con respecto a la clase 7, el ejercicio de crear un manifiesto fue más práctico que reflexivo. Comenzamos por retomar lo que dejamos inconcluso la clase anterior, en la cual hicimos una especie de ameba a modo de lluvia de pensamientos.. La clase 6 había sido más pacífica e introspectiva, y al pasar a la siguiente nos vimos inmersos en una actividad mucho más denunciante y tajante que dió un giro rotundo.
Redactar el manifiesto fue una actividad totalmente nueva para el grupo en la cuál nos vimos enfrentados a constantes dudas y a resolver desacuerdos y, así, buscar un manifiesto que nos represente a todos los integrantes del grupo. Fue importante que, si bien compartimos la facultad, no nos conocíamos antes de iniciar la materia por lo cuál fue sorprendente el nivel de acuerdo y de ideas coincidentes que compartimos.

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